Movimiento de Pobladores y Pobladoras: El problema está en pretender construir el proyecto bolivariano sin cuestionar la lógica del capital (Parte II)

 Movimiento de Pobladores y Pobladoras se reúne en el Paseo de la Resistencia Indígena. Plaza Venezuela, Caracas
 

 Entrevista a referentes del Movimiento de Pobladores y Pobladoras: Iraida Morocoima y Juan Carlos Rodríguez, de Campamento de Pioneros y Pioneras; y Hernán Vargas y Nélida Cordero, del Movimiento de Trabajadoras Residenciales Unidas por Venezuela.

Ha quedado bastante clara la valoración que tiene el movimiento sobre ese hito que es la movilización popular del 9 de diciembre de 2015, tres días después de la derrota en elecciones parlamentarias. Además, han incorporado muy valiosos elementos de análisis, relacionados, por ejemplo, con el tema del liderazgo de Nicolás Maduro o la manera como se expresan las contradicciones a lo interno del chavismo. Les sugiero profundizar en el balance de estos años, pero haciendo énfasis en el tema de la vivienda.

Juan Carlos Rodríguez:

Hay algo respecto del 9 de diciembre que también hay que analizar, y es que se culpabiliza al pueblo. La dirigencia culpabiliza a la gente, porque dice que el pueblo es ingrato, que todo lo que se le ha dado… Y esa criminalización la hemos superado solo parcialmente.

¿Por qué digo esto? Porque cuando se da esta situación económica tan crítica, por la caída de los precios del petróleo, todo lo que era la política que se ejecutaba a través del poder popular empieza como a menguar, se empieza a retirar toda la cantidad de recursos que se destinaban para las políticas populares, en todos los ámbitos, no solamente en el tema de vivienda.

Por lo menos en el caso nuestro, en el sector vivienda, se redujo el financiamiento, la cantidad de materiales, y eso fue como paralizando progresivamente todo lo que se venía ejecutando a través de la organización popular.

Allí hay un dilema que sigue estando vigente. Uno no plantea que no se hagan alianzas con el sector privado, pero hay que mantener la transferencia de medios de producción al pueblo organizado. Si nosotros en ese momento hubiésemos tenido una política de transferencia al poder popular, de medios de producción, si se hubiese promovido durante 2016, 2017 y 2018 la producción comunal, hoy estaríamos en otras condiciones para afrontar la coyuntura en la que estamos.

Lo que no puede ser es que cuando hay exceso, abundancia, entonces es que se financian y promueven las formas de organización y de producción comunal, y en los momentos de dificultad eso es lo que se sacrifica. Ahí se tomó una decisión política y el resultado es que la capacidad de producción comunal está muy menguada.

También nosotros tenemos que asumir nuestra responsabilidad, desde el movimiento popular, porque ya en aquel momento veníamos hablando de que es necesario organizamos para producir, y ha habido de parte nuestra una dificultad para organizar la producción comunal.

En cuanto a los proyectos que veníamos ejecutando como Pobladores, llegó un punto en que prácticamente ninguno recibía materiales o recursos, se mantenían por la propia voluntad de la gente de hacer. Son proyectos que se hubiesen terminado hace dos, tres años. Todavía están abiertos, y cada vez cuesta más cerrar, porque las condiciones son cada vez más complejas.

Entonces, cómo se van abriendo otras posibilidades en términos económicos, para superar la economía rentista, y cómo se siguen fortaleciendo las formas de organización y de producción comunal. Eso para nosotros no puede ser un dilema. Estas últimas son las que tendríamos que ir fortaleciendo para que más adelante puedan emerger las nuevas formas de gestión política que planteaba el comandante Chávez como proyecto histórico, como horizonte estratégico.

Como movimiento planteamos la necesidad de que haya una política de Estado dirigida a fortalecer procesos de producción y organización comunales y populares. Nosotros seguimos defendiendo la autogestión. En estos tres años no logramos que la autogestión sea un programa de la política de Estado en materia de vivienda. Está la experiencia, pero no existe como un programa.

Hernán Vargas:

En este período de la revolución bolivariana hay una crisis de la lógica de circulación de capital, que viene dada en parte por la caída de los precios del petróleo, situación que aprovecha Estados Unidos para redoblar sus ataques contra nosotros. A lo interno, esto se ha expresado como una disputa muy fuerte de sentidos comunes sobre cómo hacer frente a esta situación de crisis.

Además, en este tiempo comienzan a ser muy evidentes las contradicciones entre nuestro universo simbólico, nuestro discurso político sobre la revolución, y la manera como lo material se reproduce en revolución. Nos damos cuenta de que las reglas de juego, en términos de reproducción material, no han cambiado mucho en todos estos años.

Se abrieron boquetes, posibilidades. La política autogestionaria que hemos peleado, que es muy cercana de la política comunal, rural, que se ha empujado en distintos lugares, de recuperación de tierras, de medios de producción, son cosas más bien incipientes, muy a contracorriente de lo que ha seguido pasando.

Uno mira a veces que algunos compañeros dentro del mismo chavismo se sorprenden porque le damos plata a Empresas Polar para que produzca, cuando esa ha sido la regla de juego siempre.

Creo que aquí hay una gente que, objetivamente, nunca creyó en Chávez, y que vio en esta situación de crisis la posibilidad de decir, así como decían que Chávez tal vez se equivocó poniendo a Nicolás, bueno, que Chávez se equivocó en lo económico.

¿Qué es lo más grave de todo esto? La ofensiva del imperialismo estadounidense ha estado dirigida a romper con la posibilidades de vida del chavismo, porque entiende que no es posible derrotarlo si la gente sigue teniendo condiciones de vida. ¿Qué es la autogestión? En términos muy generales, los comunes y las comunes haciéndonos de las cosas que necesitamos para vivir, de lo básico: tú te apropias de los mecanismos de producción y reproducción de la vida para poder garantizar que las cosas ocurran. Pero están los que creen que la solución es seguir corriéndole la arruga a la lógica rentista: que circule capital, mientras más plata haya en la calle mejor, por vía de la remesa, por vía del dólar paralelo, etc. Esa misma gente saca la cuenta y concluye que en lugar de apoyar a quienes tienen un terreno ocupado y están planteando producir por autogestión para darle vivienda a las 50 o 200 familias que están allí, es más lucrativo darle ese dinero a la Cámara Inmobiliaria o a otro privado, y si no me beneficio directamente, al menos permito que el dinero circule, y como esa es la lógica del funcionamiento de esta economía, entonces le apuestan por ese lado.

Ese es uno de los dramas, que solemos manejar muy a lo callado, pero creo que es un momento para plantearlo con fuerza para la discusión, porque callados nos han venido derrotando en la batalla de los sentidos comunes. En estos años nos derrotaron cuando nos impusieron la idea de que era preferible que los precios estuvieran altos con tal que se consiguieran los productos y todos los pudiéramos comprar sin cola. Lo mismo con el control cambiario.

Reinaldo Iturriza:

O que hay que privatizar empresas porque quedó claramente demostrado que nosotros no somos capaces de producir

Hernán Vargas:

Claro, esa es otra idea que nos vienen imponiendo: el pueblo no puede, no lo hace de manera eficiente, lo hace lento, tenemos que pagarle, en cambio el privado más bien puede traer plata. Cosa que además es un mito,  porque en la práctica no es cierto que entre plata.

Lo más grave es que la estrategia del imperio es justamente asfixiarnos. Y si nuestro metabolismo es rentista, ellos lo están asfixiando. No podemos seguir corriendo la arruga porque por ahí nos tienen agarrada la caída. En un contexto así, la autogestión es una política por necesidad, el control social y la autogestión se hacen una necesidad.

Además, tiene que ver con aprender de los problemas de este tiempo. Hay que aprender a construir bloque alternativo que pueda pelear. No en vano la Comuna El Maizal puede ahorita garantizar producción, porque se ha hecho de fuerza para garantizarla. No en vano nosotros podemos seguir manteniendo movilización y fuerza, justamente porque nos hemos dedicado a acumularla.

Todo este tiempo pensamos que el socialismo se iba a construir cuando estuviésemos en las mejores condiciones, en período de bonanza. Uno lo ve en retrospectiva, y eso que Chávez planteaba, la necesidad de transformar la lógica rentista y construir otra matriz productiva, era prácticamente imposible, porque decían: para qué vas a producir todo eso si es más barato comprarlo. Esa lógica era como imbatible. En este momento, eso que Chávez planteaba es una necesidad real.

Ahora, es una disputa. Nosotros planteamos: es una necesidad producir bienes de uso, tanto la vivienda como la comida que necesitamos para poder vivir. Pero hay otra gente que te dice: si eso yo lo vendo en el mercado son tantos dólares, y en este momento es preferible, porque así tenemos más dinero y compramos más cajas. El dilema es claro. Y si no empezamos a asumir que hay que armar bloque para poder pelear eso, con ese sentido común nos van a seguir derrotando.

Iraida Vargas:

Yo quiero dejar claro que el pueblo siempre puede. Siempre hemos podido. Nosotros podemos producir. En el caso de Pobladores, producimos viviendas, edificios. La Gran Misión Vivienda Venezuela ha sido un éxito, cierto, pero un éxito gracias a los venezolanos y venezolanas que construyen las viviendas y producen la ciudad.

Pero también está la burocracia, que no sabe producir nada, que lo que sabe es vivir de la renta. Y esa es la que nos dice: ustedes no pueden, no es posible.

Nuestro Gobierno, nuestro Presidente tienen que convencerse de la necesidad de una política autogestionaria, para que la gente se organice y vea cómo hacer. La burocracia suele tratarnos como si fuésemos unos incapaces o como si estuviésemos en silla de ruedas: tú puedes, pero sigues en la silla, construyes y produces lo que vas a producir, pero yo te pongo alguien que te lleve la silla.

Aquí hay campamentos que no han podido terminar de construir porque faltan las cabillas, no tenemos el cemento. Y hemos tenido que buscar otras alternativas. Así estamos construyendo. El pueblo no se para, por nada del mundo hemos dejado de construir viviendas. Tú vas para cualquier lado y la gente te dice: dame que yo lo hago. No hay nadie que te diga: no, no se va a poder.

Lo que se requiere aquí es un Gobierno que gobierne con el pueblo. Que a Nicolás lo logremos sacar de la burbuja y comience a mandar con el pueblo. Porque es que los leales de Nicolás somos nosotros, los que no vamos a traicionar a Nicolás somos nosotros. Y no lo vamos a traicionar porque sería como traicionar a Chávez, y traicionar a Chávez es traicionar al pueblo que puede, es decir, a nosotros mismos.

Lo que necesitamos es la confianza. Porque a nosotros nos piden confianza y confiamos. Nos dicen que avancemos y avanzamos. Con todo y eso, pareciera que no quieren confiar en nosotros. Nosotros marchamos todos los días del mundo que haya marchar, porque marchamos para ir para el barrio, marchamos para hacer las colas. ¿Qué más nos van a pedir? ¿Qué más demostración vamos a hacer?

Al pueblo no se le puede seguir diciendo que no puede, porque todo lo bueno de la revolución lo ha construido el pueblo.

La burocracia es muy hábil dividiendo al pueblo. Nos enseña a creer que nos dan un televisor y entonces le tenemos que rendir pleitesía. Esas son las cosas que tenemos que cambiar. Nos han quebrado mucho. El no tener confianza en el pueblo, el poner siempre en duda las cosas que hace el pueblo, eso ha generado que alguna gente, algunas organizaciones se cuadren con el mejor postor. ¿Hasta cuándo nos van a poner en esa competencia? Eso es inaceptable, y en esta situación de guerra mucho más.

Y en esta situación de guerra, ¿la solución es la empresa privada? No cuestionamos al Presidente cuando confía en los privados, pero su obligación es confiar en el pueblo. Y la única forma de construir paz es a través de la autogestión.

Me parece muy buena esta entrevista porque nos ha llegado el momento de profundizar en estos temas, de asimilar el mensaje de Chávez, que fue como un profeta que pudo mirar el futuro. Y si no lo revisamos y no lo estudiamos, no vamos a poder superar los obstáculos que nos conseguimos en el camino.

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